dimecres, 28 de març de 2007

Vida i pensament per a Ángeles.

¿PODEMOS VIVIR SIN PENSAR?

En castellano y en general ha prevalecido el uso que asocia pensar a formar juicios o ideas acerca de algo o alguien, a actos cognitivos(deducir, deliberar, analizar, inducir...) por oposición a las ideas y sentimientos. No obstante cabe reseñar un uso asociado a imaginar, concebir alguna cosa con el entendimiento, memoria o imaginación.
Yo creo que no podemos vivir sin pensar, pero ya no el hecho de vivir en general, sino en cualquier cosa. En el momento que haces algo, te dicen o dices algo, ves a alguien, intentas comprender, imaginas, recuerdas, formas ideas... constantemente pensamos. Aunque puede, que en un momento determinado, cuando te dejas llevar por un impulso no lo pienses, pero al poco tiempo te paras a pensarlo y valoras, te alegras o te reprochas de lo hecho.
Y es que el pensar no es algo que se enseñe o se aprenda, algo que podemos hacer o dejar de hacer, sino que es algo que nos va incluido y que aunque se quiera no se puede dejar de ejercer. Es más, aunque muchas veces hemos deseado dejar de pensar y de dar vueltas a alguna cosa para dejarlo a un lado y no hacernos daño, no hemos podido. Pero por otra parte, creo que en muchos aspectos es “bueno” pensar las cosas y darles vueltas, para no dejarnos llevar siempre por los deseos, sentimientos o impulsos porque hay cosas que deseamos o sentimos que no son lo mejor o simplemente que por más que queramos nunca podremos conseguir. Así que como todo tiene sus ventajas y sus desventajas, pero a pesar de eso es necesario aunque a veces haga daño.
No estoy de acuerdo con los que puedan pensar que se puede vivir sin pensar puesto que para todo lo que hacemos pensamos, más o menos, mejor o peor, haciendo o no caso, pero lo hacemos.
En resumen, pensamos para todo y es algo necesario, y aunque a veces haya momentos en que nos querríamos desprender de ello, hay otros en que es necesario para evaluar las cosas o simplemente para imaginar y gozar de algo que queremos y que aún no hemos conseguido, o que quizás nunca conseguiremos.