dilluns, 2 d’abril de 2007

I si la Sirenita s'enamorara de Dràcula (ens ho diu Laura P.).

Una vez, en una ciudad había un lago, pero que era de agua salada y en él habitaba una sirena, que de vez en cuando salía a la superficie para ver a la gente. Una noche clara, cuando todo el mundo dormía, la sirena que se llamaba sirenita, salió para ver si había alguien, esperó un rato y de repente vió a una figura acercarse, era un chico de su edad y cuando se acercó del todo comenzaron ha hablar y se presentó diciendo que era Drácula, pasado un tiempo Sirenita aprendió a andar y Drácula a bucear. Desde entonces se les conoce como los mejores amigos.