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dilluns, 21 de maig del 2007

Angeles resumeix la classe de Descartes.

Duda Metódica (O Hiperbólica)

Método seguido por Descartes para la comprobación de la verdad de sus creencias y el descubrimiento de una verdad absolutamente indudable.

Los rasgos básicos de la duda metódica propuesta por Descartes son los siguientes:

1. Es metódica: con ello se quiere decir que no hay que confundirla con las dudas del escepticismo como movimiento filosófico. En su época había en Francia escépticos que creían imposible el conocimiento; sin embargo Descartes emplea la duda precisamente para superar este escepticismo y tiene como objetivo encontrar una proposición que resista absolutamente cualquier duda imaginable.

2. Es universal: pone en cuestión absolutamente todos los conocimientos, tanto los de sentido común y los basados en la percepción como los que tienen su origen en la investigación científica, incluida la propia matemática. El único tipo de creencias que no cuestiona expresamente es el relativo a las verdades religiosas: cuestiona la legitimidad de los sentidos y de la razón pero no trata explícitamente de la legitimidad de la fe y la revelación.

3. Es hiperbólica o exagerada: con ello se quiere decir que es radical. Descartes no nos dice sólo que tenemos que dudar de aquello que, tras un examen o comprobación, veamos que es falso; esta es una recomendación de sentido común y un requisito mínimo del ejercicio de la razón. Su propuesta es mucho más radical: tenemos que dudar de aquello que vemos que es falso, pero también –y esto es lo esencial– de aquello que podamos plantear alguna duda, incluso en el caso de que no podamos mostrar que es falso; si nos cabe alguna duda, nos dice Descartes, podemos considerarlo como si realmente fuese falso.

4. Es una consecuencia de la primera regla del método: debo admitir como verdadero sólo aquello que se presente ante mi mente con absoluta claridad y distinción y por lo tanto con evidencia. En este sentido, es una de las máximas expresiones de racionalismo: sólo podemos admitir como ciertas aquellas creencias que han sido revisadas y evaluadas por nuestra propia razón, y no por instancias ajenas a ella (la tradición, la autoridad, el prejuicio, ...).

5. Tiene una vigencia en el tiempo: Descartes la utiliza como un recurso para llegar a proposiciones evidentes, a conocimiento verdadero. En cierto modo lo que hace Descartes se parece a una historia: tiene un comienzo, una serie de fases o etapas y un final, y lo que vale al principio no vale en el medio ni al final: en un momento de la duda Descartes considera que tal vez estemos dormidos cuando sin embargo nos parece estar despiertos, y en otro duda incluso de la matemática; si no somos cuidadosos podríamos decir que, según Descartes, es imposible separar la vigilia del sueño o que nunca podremos estar absolutamente seguros de la matemática, cuando esto no es así. Duda de la vigilia y de las matemáticas sólo en los momentos precisos del ejercicio de la duda metódica en donde los cuestiona, pero tras el descubrimiento de un primer principio (el cogito) y la demostración de la existencia de Dios y de su bondad, podrá revisar sus afirmaciones anteriores y superar la duda. Por ello, si nos preguntan sobre las creencias de Descartes relativas a esta cuestión deberíamos decir más bien que, por ejemplo, dudó de la matemática en un momento determinado pero que al final consideró que es uno de los saberes más excelentes que nos cabe obtener.

6. La duda propiamente no descubre verdades nuevas, verdades en las que no creyese al principio, antes de usar la duda metódica; antes de la duda creía en la veracidad de la matemática, de los sentidos, creía en la existencia de Dios, en la existencia del alma y de su inmortalidad; después de la duda cree también en estas proposiciones. ¿Qué ha ganado? Ha ganado evidencia. Antes creía en esos temas sin tener propiamente conocimiento: en algunos casos por mera inclinación natural –los sentidos–, en otros por la tradición –las verdades religiosas–, en otros porque se lo mostraba su razón, aunque no radicalmente –como en matemáticas–. Ahora cree en lo mismo pero con conocimiento absolutamente fundado, con conocimiento consecuencia del ejercicio pleno de su razón. De todas formas, es preciso recordar también que sí hay algunas creencias que quedan modificadas: la no distinción clara entre alma y cuerpo, y las creencias relativas a ciertas cualidades sensibles: antes del ejercicio de la duda creía que las cosas tenían color, sabor, tamaño, movimiento. Ahora cree que alguna de estas propiedades existe realmente en los cuerpos –las llamadas cualidades primarias– mientras que otras no, pues son en cierto modo subjetivas –las llamadas cualidades secundarias–.

7. Es teorética, no práctica: pone en cuestión los conocimientos y tiene como objetivo encontrar un conocimiento firme, pero no debe extenderse a la vida práctica, a la conducta. En la vida práctica es inevitable seguir opiniones que son solamente probables.

8. No se aplica a todas las creencias tomadas de una en una: dado que en nuestra mente tenemos miles (o millones) de creencias y que nunca podríamos terminar de revisar todas, la duda se debe aplicar a los fundamentos de las creencias más que a las creencias mismas. Como encuentra que todo lo que conocemos lo conocemos por los sentidos o por la razón, considera necesario examinar la legitimidad de ambos métodos de conocimiento. Si encontrásemos dudas razonables en cuanto a su legitimidad, todas las creencias fundamentadas en ellos quedarían en cuestión.

Pasos fundamentales de la duda metódica tal y como aparece en las “Meditaciones Metafísicas”:

1. Primer momento (la duda propiamente dicha): “pérdida del mundo”

a) duda de los sentidos:

· los sentidos nos han engañado en muchas ocasiones: pone en cuestión sólo actos concretos de percepción, aquellos que no se dan en condiciones favorables;

· el sueño es indistinguible de la vigilia: pone en cuestión la totalidad de actos de percepción;

b) duda de la razón:

· a veces nos equivocamos al razonar: pone en cuestión sólo actos concretos de razonamiento, aquellos que se hacen con precipitación y descansan en la deducción;

· Dios nos ha podido hacer de tal modo que nos engañemos siempre (hipótesis del genio maligno): pone en cuestión la totalidad del ejercicio de la razón, incluida la intuición de las verdades matemáticas;

c) conclusión de la duda: podemos dudar de los sentidos y de la razón, podemos dudar de la existencia de los cuerpos –incluido el propio– , de las otras personas y sus mentes, de las verdades de la experiencia ordinaria y del sentido común, podemos dudar de las ciencias –incluida las matemáticas–.

2. Segundo momento: descubrimiento del cogito

a) la proposición “pienso, luego existo” no puede dudarse en absoluto;

b) podemos aceptar que existimos, y que existimos como seres o cosas pensantes.

3. Tercer momento: “recuperación del mundo”

a) primera parte: demostración de la existencia de Dios

· tampoco son dudables nuestras ideas;

· observación y clasificación de los tipos de ideas;

· demostración de la existencia de Dios mediante dos pruebas:

o la idea de un ser perfecto;

o la imperfección y dependencia de mi ser;

b) segunda parte: demostración de la legitimidad y objetividad de nuestras facultades cognoscitivas:

· afirmación de la bondad de Dios;

· dado que Dios existe, nos ha creado y es bueno, podemos confiar en nuestros sentidos y nuestra razón, particularmente en todo aquello que se presente con claridad y distinción a nuestra mente;

· rechazo de los anteriores motivos de duda, en particular de la hipótesis del genio maligno y de la indistinción entre sueño y vigilia.

4. Conclusión general: existe mi cuerpo, mi alma –y ambos como cosas distintas–, los cuerpos físicos (animales, vegetales, ...), existen las otras personas, existe Dios. Descubrimiento de una verdad absolutamente incuestionable, “pienso, luego existo”, y de un criterio de verdad objetivo, la claridad y la distinción.

2. Contexto cultural

Si desde el punto de vista histórico el tiempo de Descartes es el siglo XVII, desde el punto de vista cultural su tiempo es el Barroco. Es esta una época cuyo tono general es pesimista. A este pesimismo contribuye en gran medida la confrontación teológica entre católicos y protestantes de la que hemos hablado antes y en la que Descartes participó. Sobre esta cuestión opina Bertrand Russell en su Historia de la Filosofía occidental que el cansancio intelectual que esta interminable guerra provocó, tuvo el efecto de desviar la atención de las mentes más brillantes (entre ellas la de Descartes) hacia temas no religiosos, especialmente la ciencia y las matemáticas, afirmación esta que puede considerarse acertada en el caso de Descartes.

Otro rasgo cultural interesante de esta época es la invención y desarrollo de la imprenta. Este invento permite, entre otras cosas, que el ámbito de la cultura salga fuera de los círculos eclesiásticos (Monasterios, catedrales) haciéndose accesible a personas ajenas a la religión. De ahí también que el latín comience a no ser la lengua culta en exclusiva y se publiquen muchos libros en las lenguas nacionales. De hecho, el texto que estamos comentando fue una de las primeras obras escritas en francés.

Un hecho tuvo singular importancia en la vida intelectual de Descartes: su conocimiento de la condena de Galileo por el tribunal de la inquisición en Roma. Descartes tuvo miedo de que algunas de sus ideas pudiesen ser objeto de un juicio parecido y, por ello, decidió no publicar su Tratado del mundo. Sólo unos años más tarde, en 1637, publicó una parte de su obra científica, Dióptrica, Meteoros y Geometría, precedida, como introducción metodológica, por el Discurso del Método. Es probablemente el miedo que tiene a la censura el que le hace publicar esta obra de forma anónima, aclarando insistentemente en el capítulo segundo, que sus intenciones no son otras que las de reformar su propio conocimiento y que desaconseja a todo el mundo que haga lo mismo y, en la cuarta parte, le llevarán a destacar la importancia de Dios como garante de cualquier conocimiento. Sin duda, lo contrario podría haber sido entendido como una llamada a una especie de revolución absolutamente inaceptable para las autoridades de la época.

Todas estas “precauciones” le sirvieron de poco. En 1643 el Consejo de la Universidad de Utrecht condena a Descartes por ateísmo, después será acusado de pelagianismo, y tras su muerte alguna de sus principales obras serán condenadas por la Iglesia.

3. Contexto filosófico

La vida de Descartes coincide con el final del Renacimiento. Desde el punto de vista filosófico, podemos decir que ya hacía algún tiempo que Dios había dejado de ser el centro de la preocupación filosófica como ocurría en la Edad Media. El hombre se convierte en el objeto principal de la filosofía y, especialmente, los temas relacionados con el conocimiento. Este es el terreno en el que Descartes es considerado el fundador y principal representante de la corriente racionalista. Esta corriente toma como referencia la ciencia moderna (Galileo, Bacon, Kepler) y como modelo el método matemático. Además, como el propio nombre indica, conceden a la razón, el conocimiento teórico, una importancia radical, aceptando el innatismo de los principios esenciales del conocimiento y despreciando el conocimiento sensorial como fuente fiable. Leibniz, Spinoza y, por supuesto el propio Descartes son los principales representantes del Racionalismo. Descartes formuló una teoría sobre el mundo físico (sustancia extensa) denominada mecanicismo que intenta explicar el mundo como una gran máquina y que será precursora de las concepciones materialistas posteriores como la de La Mettrie en su obra El hombre máquina.

Históricamente, el Racionalismo encuentra su oposición en el Empirismo británico de Locke y Hume. Ellos, y especialmente Hume, representan la oposición radical a la filosofía cartesiana fundando una corriente que rechaza la existencia de ideas innatas y pone en la información sensorial, la fuente y el límite del conocimiento humano.

dimecres, 28 de març del 2007

La inteligència per a Àngeles.

El vuelo de la inteligencia.
La inteligencia es como un velero que está navegando, que si que es verdad que tiene vientos en contra, marejadas, pero también es verdad que puede luchar realmente por el rumbo que quiere tomar o dejarse levar, dejarse a la deriva e ir donde nos lleve. Y con estas nuevas posibilidad que se nos ofrecen o buscamos podemos colaborar en cuanto a nuestro futuro, al que queremos ser. Puede que nos equivoquemos, mejor dicho, seguramente lo haremos pero “siempre” se puede volver hacia atrás y aprender de los errores, para no cometerlos múltiples veces o no ser ignorantes.

Les reflexions platòniques d'Ángeles.

PLATÓN, ¿realidad o deseo?¿verdad o filosofía?
Platón dice que todo lo que vemos es una realidad cambiante y que por lo cual no es una verdad absoluta y también dice que desde el momento en que nosotros decimos que una mesa es naranja, verde, pequeña o grande, esa es una opinión que tenemos nosotros sobre ese objeto, pero que en verdad no tenemos un conocimiento real, ni mucho menos, sobre éste.
Yo creo que nunca podrá haber un conocimiento o un parecer que para todos sea igual porque cada uno tenemos una forma de ver las cosas, de opinar, de sentir. No podemos estar seguros de que lo que vemos no es realmente lo que es porque, aparte de que no se nos a demostrado lo contrario y que cada vez que vemos el mismo objeto lo vemos igual, yo no creo que lo que vemos sea fruto de nuestra imaginación o una opinión que tenemos. Es como una religión, en la que puedes creer o en la que no, eso ya depende de cada uno.
Y pienso que es lo mismo de siempre, que es muy fácil pensar y imaginar lo que nos gustaría que fuera pero que a la hora de llevarlo a cabo ya es mucho más difícil. Parece que no puede haber un mundo perfecto, perfecto es incompleto. Y aunque pensemos que el bien está por encima de todo, nuestros defectos de ser humano siempre acaban viendo, tarde o temprano, la luz porque cada persona es un mundo.

Vida i pensament per a Ángeles.

¿PODEMOS VIVIR SIN PENSAR?

En castellano y en general ha prevalecido el uso que asocia pensar a formar juicios o ideas acerca de algo o alguien, a actos cognitivos(deducir, deliberar, analizar, inducir...) por oposición a las ideas y sentimientos. No obstante cabe reseñar un uso asociado a imaginar, concebir alguna cosa con el entendimiento, memoria o imaginación.
Yo creo que no podemos vivir sin pensar, pero ya no el hecho de vivir en general, sino en cualquier cosa. En el momento que haces algo, te dicen o dices algo, ves a alguien, intentas comprender, imaginas, recuerdas, formas ideas... constantemente pensamos. Aunque puede, que en un momento determinado, cuando te dejas llevar por un impulso no lo pienses, pero al poco tiempo te paras a pensarlo y valoras, te alegras o te reprochas de lo hecho.
Y es que el pensar no es algo que se enseñe o se aprenda, algo que podemos hacer o dejar de hacer, sino que es algo que nos va incluido y que aunque se quiera no se puede dejar de ejercer. Es más, aunque muchas veces hemos deseado dejar de pensar y de dar vueltas a alguna cosa para dejarlo a un lado y no hacernos daño, no hemos podido. Pero por otra parte, creo que en muchos aspectos es “bueno” pensar las cosas y darles vueltas, para no dejarnos llevar siempre por los deseos, sentimientos o impulsos porque hay cosas que deseamos o sentimos que no son lo mejor o simplemente que por más que queramos nunca podremos conseguir. Así que como todo tiene sus ventajas y sus desventajas, pero a pesar de eso es necesario aunque a veces haga daño.
No estoy de acuerdo con los que puedan pensar que se puede vivir sin pensar puesto que para todo lo que hacemos pensamos, más o menos, mejor o peor, haciendo o no caso, pero lo hacemos.
En resumen, pensamos para todo y es algo necesario, y aunque a veces haya momentos en que nos querríamos desprender de ello, hay otros en que es necesario para evaluar las cosas o simplemente para imaginar y gozar de algo que queremos y que aún no hemos conseguido, o que quizás nunca conseguiremos.

La televisió segons Àngeles.

Sobre la televisión.
Las cosas no se pueden determinar o sacar conclusiones rápidamente, hay cosas que necesitan su tiempo, que deben ser meditadas. Un tiempo, tiempo del que éstos realmente no disponen. La cuestión es decir algo morboso, como con superioridad y que la gente aplauda, eso es lo que les da impulso para seguir hacia delante y a veces sin saber muy bien porque. Los aplausos. Aunque yo también creo que muchas veces en los platós de televisión hay muchos aplausos falsos, aplausos porque hay alguien diciendo que lo hagan y no porque realmente quieran aplaudir, es más seguramente habrá gente haciéndolo y diciéndose a sí mismo “este que dice” o “que se vaya ya”.

dijous, 8 de març del 2007

8 de març: dia internacional de la dona treballadora (Ángeles).

Mujeres, ¿el sexo débil?¿tenemos y merecemos igualdad o por el contrario no?

Yo tengo clara la respuesta a está pregunta. No por el hecho de que yo sea una de ellas, sino porque verdaderamente no creo que las mujeres seamos el sexo débil, ni muchas más de las cosas que se nos han adjudicado al largo de los tiempos. Yo creo que nunca deberíamos haber estado consideradas inferiores, pero está claro que la realidad es la que es y por eso se ha luchado para demostrar lo contrario.

En el pasado y en el presente se ha cuestionado mucho el papel de la mujer en la sociedad. Antiguamente, las mujeres eran como un cero a la izquierda, puesto a que solo “servían” para hacer las tareas del hogar, cuidar de los hijos y satisfacer al marido. No tenían derecho a nada más, de todo lo demás se encargaban los hombres que eran, supuestamente, los que estaban más cualificados.
Pero un día decidieron dejar de callar, por que ya lo habían hecho durante muchísimo tiempo, y luchar por lo que realmente merecían; igualdad y dignidad. Y sí, es verdad que hoy por hoy estamos mucho mejor que estaban antes las mujeres, y podemos hacer muchísimas cosas que antes no se nos estaban permitidas o bien vistas, pero realmente, aún no se ha logrado matizar totalmente esto y por ello no acaba de haber una igualdad absoluta, sin limites y determinaciones.
Hay bastantes ejemplos para demostrar lo machista que es el mundo todavía; cuando un hombre mayor o de una edad avanzada se casa con una chica más joven que él, esto es visto con total normalidad, sin embargo si es al contrario ya se empiezan a cuestionar muchas cosas, o cuando se oímos en algún sitio “eso es trabajo de hombre” o “eso es porque eres mujer”. Pero sin duda alguna, uno de los temas más preocupantes es el de la violencia de género y el de todas las mujeres que mueren anualmente a manos de sus compañeros sentimentales, sus ex novios o ex maridos.
¿Cuál es el argumento que se nos da en estos casos?
No hay, simplemente es como si estos creyeran que ellas les pertenecen y que pueden hacerles lo que quieran, amenazarles, pegarles, no sé, por que esto es algo que yo no termino de entender. Uno de los casos de violencia de género que más me sorprendió es el de un hombre, al cual había dejado su chica porque la relación no iba bien y creía que era mejor por separado, y él cogió un día la esperó en una calle que estaba cerca de su casa y cuando ésta pasó le roció con gasolina y le prendió fuego, ella logró sobrevivir pero tenía casi todo el cuerpo quemado y al año o así murió. Yo creo que no hay derecho, que ya no es que se vea mal que las mujeres fumen o luchar por poder ejercer cualquier oficio, que esto ya es muchísimo más complejo e inaceptable. Y no estoy diciendo que no se pueda dar un caso contrario, y sea la mujer la que maltrate al hombre pero es más ¡“habitual”! al contrario.
En fin, habrá que seguir luchando para poder conseguir que desaparezcan estas desigualdades y demostrar que no somos más que ellos, pero tampoco menos. Que se nos considere como nos merecemos, que no es pedir nada del otro mundo, igualdad.